EL TAROT SIRVE PARA AYUDAR Y PREVENIR, NUNCA PARA SENTENCIAR


A lo largo de estos años de profesión, siempre he procurado respetar, y también inculcar a mis alumnos, éste código ético :
El primer objetivo del Tarotista o vidente ha de ser la profundización en sus propias nociones y en su propio conocimiento, obrando constantemente en pro de su propia evolución mental y espiritual.
El Tarotista o Vidente ha de luchar contra cualquier forma de superstición fatalista, explicándole siempre al consultante que el ser humano es el principal artífice de su destino.
El Tarotista o Vidente como cualquier otro profesional, tiene derecho legitimo de hacer de sus conocimientos un modo licito de ganarse la vida, evitando toda forma de explotación de las ansiedades y miedos del consultante.
Cuando el Tarotista o Vidente se sienta insuficientemente preparado para hacer frente a un cometido que le haya sido confiado, por pura honradez profesional deberá declarar su propia incompetencia y aconsejar al consultante que se dirija a otros profesionales.